
Las máquinas de juego que podemos encontrar dentro de un casino se clasifican en tipo B o tipo C, de acuerdo con el reglamento de ley número 2110/1998, por el cual los estados aplican el reglamento sobre las máquinas tragamonedas y los juegos de azar.
Las máquinas recreativas tipo B son aquellas que a cambio de un costo, le premiten a los jugadores poseer el derecho de jugar en ellas, de salir favorecido el jugador estas máquinas harán constancia y pagarán un referente premio en papel o moneda, con su equivalente en dinero. Mientras que las máquinas tragamonedas tipo C son aquellas que deben de constar con un premio, el cual se les pagará a los jugadores ganadores, pero estas máquinas deben depender del azar.
En todos los casos en que cualquiera de estos dos tipos de máquinas de juego no representen los acuerdos que según el acta deben llevarse a cabo, estarían infringiendo la ley, dado que sería un juego engañoso y las personas serían inducidas a apostar con falsas promesas de pagos y probabilidades, teniendo en cuenta que las posibilidades que debe poseer un jugador tragamonedas deben ser del 80% sobre cualquiera de estos tipos de máquinas.

